Pakistán vive horas críticas. Según informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA), las lluvias monzónicas se cobraron hasta ahora más de 300 vidas y casi 5,06 millones de personas afectadas.

Los monzones son vientos que producen lluvias torrenciales y fuertes inundaciones. Si bien son frecuentes en Asia del Sur desde junio a septiembre, meteorólogos afirman que las lluvias se han intensificado en los últimos años por el calentamiento global.

El desastre meteorológico provocó desbordes de ríos con daños en rutas, puentes y hogares. La NDMA estima un total de 9 mil casas destruidas.

En Karachi, capital de la provincia de Sindh, barrios enteros quedaron parcialmente sumergidos por el agua. Las imágenes recorren el mundo.

«El cambio climático es una amenaza. Está sucediendo muy rápido y soportaremos la peor parte» dice en una entrevista para CNN Afia Salam, periodista paquistaní conocida por difundir la importancia del cambio climático en Karachi. «La gente necesita ver la situación más allá de eventos individuales como la caída de un puente o la inundación de una carretera» alerta sobre estos fenómenos.